elisina

Es el espacio donde entre todos cumpliremos el sueño de mi madre, publicar sus escritos y salvaguardar sus memorias.


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SANADORA O BUITRE

Vivía en una casita en lo alto de la montaña. Sola. Por delante de la casa había un camino que conducía hasta el pueblo. La gente del pueblo la conocía como “la sanadora”, y a ella acudían cuando alguna de sus dolencias, no sólo físicas, parecían no tener solución.

Otros también la llamaban “la bruja”, y la atribuían poderes mágicos como, por ejemplo, que se podía convertir en un animal alado y volar, viendo desde la altura todo lo que pasaba en el pueblo y por ello sabía de cada uno más de lo que la contaban ellos mismos.

Su aspecto era tranquilo y suave y no aparentaba más de 40 años. Recibía amablemente a todo el que se acercara a ella para solicitar sus beneficios, pero notaba que la miraban con cierto temor. Los hombres la traían frutos de sus cosechas. Las mujeres ropas y adornos confeccionados por ellas mismas, pero no como un regalo, sino como pago a sus servicios.

Y es que las habladurías de los maliciosos calaban un poco en todos los vecinos… Es cierto que muy a menudo volaba por encima de sus casas durante horas, un buitre, hermoso como ninguno otro visto por allí y que, en cierto modo, sus movimientos suaves y armónicos, su mirada penetrante y su plumaje dorado, se parecían a las actitudes y colores de la mujer de la montaña. Los que habían subido a la montaña y tratado con ella, la recordaban adornada siempre con un hermoso collar de pequeñas plumas blancas.  También es cierto que, demasiado a menudo, encontraban a sus animales más pequeños y jóvenes muertos y desprovistos de las entrañas, por lo que estaban muy asustados. Se preguntaban si los maliciosos tendrían razón y sería “la sanadora”, convertida en buitre, la causante de toda esta carnicería, y que con el fruto de sus cacerías preparaba los ungüentos y pócimas que les daba para curar sus males, así que no se atrevían a hacerlo desaparecer por miedo a perder sus beneficios.

La sanadora (su nombre era Emma) sabía todo lo que acontecía en el pueblo y les dejaba con sus dudas para así poder seguir ayudándoles, ya que poseía ese don, pero que no la acosaran con su curiosidad guardando las distancias.

Y así siguieron las cosas día tras día, en espera de nuevos acontecimientos que pudieran cambiar la situación.

 

NOVELA COLECTIVA:  26 OCT. 2005

 

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